Translate

miércoles, 16 de julio de 2025

 

“Soy así, es mi naturaleza”

¿Excusa o llamado a transformación?




El engaño de una frase popular

“Soy así, es mi naturaleza, y tengo derecho a comportarme así”.
¿Cuántas veces has escuchado esa frase? ¿Cuántas veces la has dicho tú mismo?
Vivimos en una cultura que valora la autenticidad, pero muchas veces confundimos autenticidad con necedad, identidad con rebeldía y naturaleza con esclavitud.

En un mundo que promueve el “acéptate como eres” sin compromiso con el crecimiento, es urgente levantar una voz diferente: una voz que diga “Dios me ama tal como soy, pero me ama tanto que no me dejará igual”.

Como Coach Cristiano de Vida, he acompañado a muchos que se escudan en su “naturaleza” para justificar acciones, reacciones y decisiones que los alejan de su propósito. 

Hoy quiero hablarte con amor, pero también con verdad. 

Porque si no enfrentamos nuestras excusas, nunca abrazaremos nuestra transformación.


1. La raíz de la frase: ¿Qué significa realmente decir “soy así”?

Cuando alguien dice: “soy así”, normalmente está reconociendo una conducta persistente: explosividad, inseguridad, pereza, crítica constante, egoísmo, falta de perdón…
Pero también está cerrando la puerta al cambio. Está diciendo, en esencia: “no estoy dispuesto a luchar contra esto”.

La Biblia, sin embargo, nos enseña lo contrario:

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
— 2 Corintios 5:17

Entonces, si estás en Cristo, ya no eres solo “así”. Eres una nueva criatura. 

¿Por qué seguir abrazando lo viejo si Dios te ofrece lo nuevo?


2. La trampa de la identidad distorsionada

Muchos confunden temperamento con carácter. El temperamento es tu predisposición natural; el carácter es lo que eliges construir.
Decir “soy así” es como vivir con una herida abierta y negarse a curarla porque “nació conmigo”.

¡No confundas tu historia con tu destino!
Dios no te creó para permanecer en patrones destructivos. 

Te diseñó para reflejar su imagen.
Y eso implica cambio, crecimiento, madurez, rendición.


3. “Tengo derecho a comportarme así”: ¿Derecho o autoengaño?

Otra parte peligrosa de esa frase es: “tengo derecho a comportarme así”.
Vivimos en una era que idolatra los derechos, pero olvida los deberes.
Como hijos de Dios, nuestra vida ya no nos pertenece. 

Fuimos comprados a precio de sangre (1 Corintios 6:20).
Nuestra actitud debe ser: “Señor, no quiero hacer lo que me da la gana, quiero hacer lo que glorifica tu nombre”.

El Evangelio no es autojustificación; es rendición total.
No se trata de tener razón, se trata de ser transformado.


4. El ejemplo supremo: Cristo y la renuncia voluntaria

Jesús tenía todo el derecho a no ir a la cruz. 

Era el Hijo de Dios, sin mancha, sin culpa.
Y sin embargo, renunció a su derecho para darte vida.

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús…”
— Filipenses 2:5

Él no dijo: “Soy Dios, así soy, y tengo derecho a no sufrir”.
Dijo: “Padre, no se haga mi voluntad, sino la tuya”.

¿Qué pasaría si tomáramos ese mismo espíritu en nuestras relaciones, nuestras reacciones, nuestras decisiones?
¿Qué pasaría si, en vez de justificarnos, empezáramos a rendirnos?


5. Rompe la excusa: No estás condenado a ser “así”

Uno de los mensajes más poderosos del Evangelio es que el cambio es posible.
No importa cuánto tiempo hayas vivido con una actitud, un pecado, un patrón mental; si estás dispuesto a rendirte, Dios está dispuesto a transformarte.

“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”
— Filipenses 2:13

No estás solo. 

No tienes que cambiar con tus propias fuerzas.
Dios mismo trabaja en ti si tú le das permiso. Pero mientras sigas diciendo “soy así”, le cierras la puerta.


6. Del ego a la cruz: el camino hacia tu mejor versión

El mayor enemigo del cambio no es el pecado: es el ego.
Es esa voz interna que dice: “yo tengo la razón”, “yo no cambiaré”, “yo no me humillo”.

Pero la vida en Cristo empieza donde el ego muere.
Donde dices: “Señor, reconozco que necesito tu intervención”.

No hay transformación sin rendición.
Y no hay rendición sin cruz.


7. Testimonios reales: personas que dijeron “basta” al “soy así”

Como Coach Cristiano de Vida he visto matrimonios restaurados, adicciones vencidas, corazones sanados…
Todo comenzó con una decisión: romper la excusa de “así soy” y abrirse a lo que Dios quiere hacer.

  • Un padre que decía “yo soy explosivo” decidió aprender dominio propio.

  • Una mujer que decía “yo siempre fui insegura” abrazó su identidad en Cristo.

  • Un joven que decía “yo soy adicto” recibió libertad y ahora lidera a otros.

¡No hay cadena que el poder de Dios no pueda romper!


8. Marketing de contenido espiritual: lo que Google necesita, lo que tu alma también

Este mensaje no es solo necesario para el alma; es altamente buscado en plataformas como Google, Facebook e Instagram.
Frases como:

  • “¿Por qué soy así?”

  • “¿Puedo cambiar mi carácter?”

  • “¿Dios me acepta como soy?”

  • “Soy cristiano, pero no puedo cambiar”

…son consultadas diariamente por miles.
Este artículo responde no solo con esperanza, sino con dirección práctica, bíblica y emocionalmente transformadora.

Comparte este mensaje. Miles necesitan leerlo.


9. La transformación comienza hoy: pasos prácticos

No basta con leer. 

Hay que decidir.

¿Cómo dejas de vivir bajo la excusa de “soy así”?

  1. Reconoce tu necesidad de cambio.

  2. Pídele a Dios que te muestre las áreas que necesitan transformación.

  3. Busca rendición, no excusas.

  4. Rodéate de personas que te impulsen hacia tu mejor versión.

  5. Cree que Dios puede rehacer tu carácter, tu temperamento y tu historia.


10. Conclusión: no naciste para vivir limitado por tu pasado

“Soy así” puede ser una descripción temporal, pero no una sentencia eterna.
Tu historia aún no ha terminado. 

Y tu naturaleza no es una excusa para el pecado, sino una invitación al poder redentor de Cristo.

No te escondas detrás de frases cómodas. Enfrenta tu realidad y permite que Dios escriba en ti una historia nueva.

¿Estás listo para dejar atrás el “soy así” y abrazar el “Dios me está transformando”?

Te invito a que inicies este camino con oración, rendición y acompañamiento.
Como Coach Cristiano de Vida, estoy aquí para ayudarte en ese proceso.
Es tiempo de ser valiente. 

Es tiempo de dejar las excusas. 

Es tiempo de nacer de nuevo.

Por Juan Manuel – Coach Cristiano de Vida

No hay comentarios: