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martes, 9 de septiembre de 2025

 


El fuego del Espíritu no es para admirar,

¡es para vivirlo!


Por Juan Manuel – Coach Cristiano de Vida


Vivimos en tiempos donde muchas personas se conforman con escuchar de lejos acerca de la obra de Dios, con mirar a otros arder en fe, con admirar testimonios poderosos y quedarse con la sensación de que eso es para unos pocos privilegiados. 

Sin embargo, quiero decirte algo que puede transformar tu vida hoy mismo: el fuego del Espíritu Santo no fue diseñado para que lo contemples de lejos, sino para que lo experimentes y lo vivas en cada área de tu existencia.

Ese fuego no es un espectáculo; es poder vivo, es fuerza renovadora, es vida abundante que te impulsa a salir de la apatía y a encender tu propósito en Cristo.


¿Qué significa vivir el fuego del Espíritu?


Cuando hablamos del fuego del Espíritu, hablamos de esa pasión encendida por Dios que te levanta cuando caes, que te fortalece cuando sientes que ya no puedes más, y que te guía cuando las dudas quieren dominarte. 

Admirar ese fuego puede inspirarte, pero vivirlo es lo que realmente transforma tu historia.

Vivir el fuego del Espíritu significa:

  • No quedarte en la teoría, sino caminar en fe.

  • No ser un espectador de milagros, sino un protagonista de la obra de Dios.

  • No conformarte con la religión, sino abrazar una relación real y viva con Cristo.


El peligro de la admiración sin acción


Muchos creyentes caen en un error muy común: admiran los dones de otros, se maravillan con los testimonios, pero no dan pasos concretos para dejar que ese mismo Espíritu encienda su propia vida. 

Y esa actitud, aunque parece inofensiva, puede robarte el destino que Dios preparó para ti.

El enemigo quiere que admires, pero que no actúes. 

Quiere que mires, pero que no te decidas. 

Quiere que aplaudas a otros, pero que no te atrevas a caminar en tu llamado. 

Pero hoy te digo en el nombre de Jesús: 

¡tú no naciste para ser espectador, sino para ser portador del fuego de Dios!


De admirador a portador del fuego


¿Cómo se pasa de ser un admirador a un portador del fuego? 

La respuesta no es complicada, pero sí requiere valentía:

1.- Busca a Dios en intimidad. 

No hay fuego sin altar. 

Dedica tiempo cada día a la oración, a la lectura de la Palabra y a escuchar la voz de Dios.

2.- Rinde tu voluntad. 

El fuego del Espíritu no se enciende en corazones orgullosos o autosuficientes, sino en aquellos que reconocen su necesidad de Dios.

3.- Da pasos de fe. 

El Espíritu se mueve en acción. 

Cuando obedeces, aunque no lo entiendas todo, el fuego comienza a manifestarse en tu vida.

4.- Comparte lo que recibes. 

El fuego no se guarda; se expande. 

Cuando bendices a otros, tu fuego se multiplica.


    El fuego cambia tu entorno


    No se trata solo de ti; cuando decides vivir el fuego del Espíritu, todo tu entorno empieza a experimentar cambios. 

    Tu familia nota la diferencia, tus amigos perciben la luz, tus compañeros de trabajo sienten la paz que cargas. 

    Donde hay fuego de Dios, no puede permanecer la oscuridad.

    Ese fuego enciende sueños, restaura relaciones, sana corazones y abre caminos. 

    Y lo más poderoso es que no depende de tus fuerzas, sino de la gracia del Espíritu Santo que vive en ti.


    Una generación que arda


    Hoy más que nunca necesitamos hombres y mujeres que dejen de mirar de lejos y empiecen a vivir el fuego de Dios. 

    El Perú, y el mundo entero, claman por una generación que no se conforme con la rutina espiritual, sino que arda con pasión santa, que sea luz en medio de la confusión, que sea esperanza en medio del caos.

    Dios no busca admiradores; busca hijos dispuestos a encender su generación. 

    Y yo sé que tú puedes ser parte de ese ejército que vive el fuego y lo comparte con valentía.


    Una decisión personal


    Hoy quiero retarte, como tu Coach Cristiano de Vida: no te quedes donde estás. 

    No sigas viendo cómo otros crecen mientras tú postergas tu encuentro con el Espíritu Santo. 

    No dejes que la vida pase sin haber vivido en plenitud el fuego de Dios.

    Recuerda: el fuego del Espíritu no es para admirar, 

    ¡es para vivirlo!


    Llamado a la acción


    Amigo, amiga, no leas este mensaje como un texto más en tu celular o en tu computadora. Léelo como la voz de Dios diciéndote: 

    “Es tu tiempo, quiero encenderte con Mi fuego.”

    🔥 Hoy puedes tomar una decisión:

    • Dedicar un momento especial de oración y pedir al Espíritu Santo que renueve tu vida.

    • Compartir este mensaje con alguien que necesita encender su fe.

    • Escribir en los comentarios: “Señor, quiero vivir Tu fuego.”

    Ese pequeño acto de fe puede ser el inicio de una transformación poderosa en tu vida.


    Conclusión


    El fuego del Espíritu no fue creado para que lo contemples desde la distancia, sino para que lo experimentes de manera real y práctica. 

    No es un lujo espiritual, es una necesidad vital. Cuando lo vives, descubres tu verdadero propósito, caminas en poder, y dejas huellas que inspiran a otros.

    No seas espectador de lo que Dios hace; sé protagonista de su obra en esta generación.

    Hoy decido recordarte una verdad eterna: 

    El fuego del Espíritu no es para admirar, 

    ¡es para vivirlo!


    ✍️ Por Juan Manuel – Coach Cristiano de Vida


    📲 Ahora te pregunto:

    👉 ¿Quieres ser parte de esa generación que no solo habla de Dios, sino que vive en el fuego del Espíritu?
    Escríbelo en los comentarios y comparte este mensaje para que juntos encendamos corazones.

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