Cuando la fe es probada creerle a Dios aun en tiempos difíciles
Por Juan Manuel – Coach Cristiano de Vida
Hay temporadas en las que sentimos que el cielo está callado, que las puertas no se abren y que la lucha parece no tener fin.
Son esos momentos en los que el corazón humano tiende a debilitase y la mente empieza a llenarse de preguntas:
¿Dónde está Dios?
¿Realmente me escucha?
¿Por qué permite este dolor?
La verdad es que nadie está exento de atravesar tiempos difíciles.
No importa si oras todos los días, si eres una buena persona o si has sido fiel a Dios durante años; la vida trae pruebas que golpean fuerte. Pero escucha esto:
La fe no se demuestra cuando todo está bien.
La fe verdadera brilla en el dolor, resiste en la tormenta y permanece firme aunque no vea el milagro todavía.
Cuando Dios guarda silencio, también está trabajando
Uno de los mayores desafíos espirituales es aprender a confiar cuando Dios parece estar en silencio.
No hay visión, no hay respuesta inmediata, no hay explicación.
Solo tú, tus lágrimas y un corazón que trata de seguir creyendo.
Pero el silencio de Dios nunca significa ausencia. A veces calla porque está formando tu carácter, fortaleciendo tu espíritu y preparando lo que ha prometido.
La fe no crece en la comodidad, sino en la adversidad.
El silencio de Dios no es rechazo: es entrenamiento espiritual.
La fe no evita la prueba: te hace vencerla
Hay personas que piensan que tener fe significa no pasar por problemas.
Error. Jesús mismo dijo que en este mundo tendríamos aflicciones.
La fe no es un pasaporte para escapar del sufrimiento; es la fuerza sobrenatural para atravesarlo sin rendirse y salir más fuerte que antes.
Fe no es sentir, fe es decidir seguir confiando.
Cuando confías en Dios sin condiciones, sin ultimátum, sin amenazas disfrazadas de oración, entonces tu fe deja de ser emocional y se vuelve madura y poderosa.
Esa es la fe que abre puertas, sana heridas y mueve montañas.
El enemigo ataca más cuando estás cerca de tu propósito
Cada vez que estás a punto de avanzar, algo intenta frenarte: miedo, desánimo, dudas, problemas repentinos, traiciones, pérdidas. ¿Casualidad?
No.
Ataque espiritual.
El enemigo no pierde el tiempo con personas que no tienen propósito.
Si estás enfrentando oposición, no es porque Dios se haya olvidado de ti, es porque estás más cerca de tu destino de lo que crees.
Cuando el ataque aumenta, es porque la promesa está cerca.
No retrocedas ahora.
No pierdas la fe: estás en manos de Dios
Tal vez hoy estás enfrentando un proceso duro:
-
Una puerta que no se abre.
-
Una lucha económica constante.
-
Una enfermedad que resiste tratamiento.
-
Una traición que dolió más de lo esperado.
-
Una oración que parece no tener respuesta.
Pero escucha esto: Dios no te trajo hasta aquí para dejarte a mitad del camino.
Puede que no entiendas lo que estás viviendo ahora, pero un día mirarás atrás y dirás:
“Ahora entiendo por qué Dios permitió aquello. No me estaba destruyendo, me estaba formando.”
Tu fe está siendo probada, pero no será destruida
Muchos creen en Dios cuando todo va bien.
Pero tú no eres de esos.
Tú has decidido caminar por fe, no por vista; creer aunque no veas; avanzar aunque duela; confiar aunque tardes; esperar aunque otros te digan que es inútil.
Eso te hace diferente.
Porque la fe que resiste la prueba es la fe que conquista promesas.
Cinco cosas que Dios quiere que recuerdes hoy
-
Lo que Dios prometió sigue en pie. Él no cambia de opinión.
-
Él sabe cuándo actuar. Su tiempo es perfecto, aunque el tuyo no lo entienda.
-
Nada es imposible para Él. Lo que tú no puedes, Dios sí puede.
-
No estás solo. Dios pelea batallas que ni siquiera ves.
-
Tu historia no termina en derrota. Todavía queda mucho por vivir.
No sueltes tu fe ahora
La fe no es una emoción que aparece y desaparece; es una decisión diaria.
Cuando todo se cae alrededor, la fe dice: “Dios sigue en control.”
Cuando todo parece perdido, la fe susurra:
“Aún hay esperanza.”
Cuando las fuerzas faltan, la fe declara:
“Cristo me sostiene.”
La fe no es ciega: ve lo que Dios ve, aunque aún no exista en la tierra.
Mantente firme: la tormenta no durará para siempre
Toda noche tiene un amanecer.
Todo desierto tiene una salida.
Todo dolor tiene un propósito.
Y toda prueba tiene una fecha de caducidad.
No renuncies a lo que Dios te prometió solo porque el proceso te duele.
El propósito es mayor que la prueba.
La gloria será mayor que el sufrimiento.
Conclusión
Tener fe en tiempos difíciles no es fácil, pero es ahí donde sucede lo extraordinario.
Dios está contigo aunque no lo sientas. Él no ha terminado contigo.
Sigue creyendo, sigue avanzando, sigue esperando.
Tu fe será recompensada.
Frases para guardar en el corazón
-
La fe no es para los que retroceden, sino para los que confían hasta el final.
-
Dios no llega tarde: Él llega cuando su gloria será mayor.
-
Lo que hoy duele, mañana será tu testimonio.
-
Cuando Dios es tu fuerza, nada puede quebrarte.
Oración final
Señor, en Tus manos entrego mis cargas, mis temores y mis batallas.
Aun cuando no entiendo Tu silencio, decido confiar en Tu plan.
Dame fuerza para perseverar y fe para seguir adelante.
Que nada ni nadie me aparte de Tu propósito.
Te entrego mi dolor, mi proceso y mi corazón.
Sé mi guía en este tiempo y abre las puertas que nadie puede cerrar.
En el nombre de Jesús. Amén. ✨
Escribe en los comentarios si recibiste este mensaje de fe
💬 ¿En qué área de tu vida estás siendo probado hoy?
Tu testimonio puede inspirar a otros.
Escribe abajo y compartamos fe. 🔥
✍️ Comparte este artículo con alguien que necesite recordar que Dios sigue teniendo el control.
Juan Manuel
Coach Cristiano de Vida

No hay comentarios:
Publicar un comentario